miércoles, 15 de octubre de 2008

Censura a la infancia

A estas alturas todos más o menos habréis visto la denuncia al ayuntamiento de Madrid por la "prohibición" de la publicidad del cartel de la película "Diario de una ninfómana" en las marquesinas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

Es curioso que con este simple gesto, la denuncia en sí, haya conseguido más publicidad la película que con la simple publicación de dicha cartelería.

A denunciarlo a los medios, han salido el director de la película y la escritora del libro original que por lo visto es autobiográfico. Al leer la historia de que va, un poquito por encima, más que "Diario de una ninfómana" me suena más a "Al salir de putas" también conocido como STNHP, o a 700 leuros.

El que quiera más información, la puede encontrar en Elpais.es y Elmundo.es

En los medios periodísticos han denunciado "Censura" que siempre suena muy bien y hace mucho escándalo (que era lo buscado) sobre todo en nuestra España actual. Yo, sinceramente, estoy totalmente a favor con que no se haya publicado dicho cartel.

Ni me violenta, ni me incomoda, todo lo contrario, he de admitir que me pone un poquito malo

- ¿Sólo un poquito?

- Bueeeeeeeeno...

pero independientemente de que el cartel me parezca cojonudo y muy provocador (más bien quiero decir evocador), no me parece una imagen muy adecuada para que circule por las calles.

No se trata de censura, a mi me parece cojonudo que hagan una película así, y estoy seguro de que voy a verla...

- ¿En el cine?

- No, hombre no, ya veremos donde... pero que se jodan por querer sacar tajada llenándose la boca de la palabra "Censura".

... se trata simplemente que se está perdiendo el norte en muchos aspectos de nuestra sociedad, principalmente amparándonos en una frase tan bonita y tan vapuleada como "libertad de expresión".

Buscando no descentrarme demasiado introduzco el tema central por el que critico estas "expresiones de libertad":

La infancia.

Recuerdo la primera vez que vi de pequeño una teta en la tele, fue en el anuncio de gel de ducha Honey sino me falla la memoria. Es algo que siempre recordaré (el anuncio, la marca igual no tanto) porque:

1. fue la primera teta que vi por la tele
2. en aquella época no era muy típico ver eso en un anuncio

Si hoy en día le preguntas a cualquier niño de 9 años cuando fue la primera vez que vió una teta por la tele no sabría que responderte.

Aunque pueda parecer un poco demagogo este tema de la infancia, yo no lo considero en absoluto. Poco a poco se han ido metiendo cambios en las formas, costumbres y en la percepción de la sociedad que a mi en absoluto me parecen malos. Claro está, si exceptuamos del conjunto de la sociedad, a esos entes con forma humana pero en pequeñitos, que yo los considero unos demonios aunque otras personas no, y que, además, se esfuerzan en parecerse a los adultos.

Es innegable que los contenidos audiovisuales hoy en día, no son nada adecuados para estas criaturas. Mientras que mi generación se hinchó de ver en la tele, series y dibujos animados más o menos didácticos, las generaciones actuales no podrán decir lo mismo.

¿Quién no veía a las 8 de la mañana al Lagarto Juancho, el Oso Yogui, los GusiLuz?¿Y a las 14.30 al volver del cole, Cosas de Casa?¿O por las tardes, la hora de Bill Cosby, enano rojo, los Aurones, los Fraggle, los osos Gummi...?¿Y el sábado y el domingo después del telediario... los fruitis, capitán planeta, Seabert...?¿Y por las mañanas Candy Candy, la princesa Guerrero, la aldea del Arce?¿Y por la tarde el Club Disney?

Serían más buenos o más malos, pero en ellos escuchábamos pocos insultos, los contenidos eran inocentes en gran parte y se veían pocas tías/tíos con la ropa apretada... Sin embargo hoy día triunfan las Bratz y todo ese compendio de muñecos/dibujos animados con ciertas pintas que, con todos los respetos del mundo a las que visten así los sábados por la noche, tienen más pinta de putas que de otra cosa:

Si te ponía la Chabel de tu hermana... ¿Cómo crees que se pondrán los niños hoy día?


- Te has pasado un poco, ¿no? Che

- Un poco, pero no mucho ¿no?

La cosa es que siempre podremos responsabilizar a los padres de los muñecos con los que juegan sus hijos, de los valores que se les inculcan, de la tele que ven en casa (si es que controlan algo)... pero es injusto dejar recaer toda la responsabilidad en los padres cuando la sociedad en conjunto es responsable, los que no de modo activo, en modo pasivo. Porque podrán luchar contra corriente contra todo este tipo de productos, ¿pero que ocurre cuando vas por la calle con tu hija de 5 años y ve una mano más grande que su cabeza, tal que así?:


lo que viene siendo tocándose to' el jig...


Es bien sabido que los niños se masturban sin saber lo que hacen a edades muy tempranas, pero son actos espontáneos y naturales. La proliferación de este tipo de imágenes, vídeos, contenidos en definitiva, en los medios audiovisuales no hacen más que romper, perturbar y desvirtuar ese aprendizaje y esas experiencias. Por más libertad de expresión que exijamos y más progres nos guste que se nos vea, la sociedad no puede soltarse la melena sin pensar en un porcentaje de la población tan alto y tan sensible a todo esto.

Este quesito de la tarta de la población suele ser el más olvidado en la mayor parte de las decisiones y nunca se tiene en cuenta su opinión para nada. Lógico en parte, pero por suerte o por desgracia, son el futuro de este y otros países.

Y sin embargo a esta población que cada día tiene más información y más al alcance, la sociedad no ha sido capaz de evitarles ser los protagonistas del aumento del número de embarazos tempranos no deseados que se ha ido produciendo en los últimos años. Esto es consecuencia de un cocktail de tres factores fundamentales a mi entender:

1. El aumento de contenidos sexuales en los medios audiovisuales que evidentemente extinguen a edades cada vez más tempranas la inocencia de los niños.

2. La precocidad sexual que ha ido en aumento como consecuencia inevitable del punto anterior.

3. La falta de sentido de la responsabilidad de la juventud y la infancia hoy en día, así como de otros valores menos determinantes en el tema que tratamos, pero que también influyen de manera indirecta.

Este último punto gracias sobre todo al "laissez faire" generalizado que existe en la sociedad y del cual la juventud es una víctima más. Los responsables son, no obstante, los adultos los cuales han impulsado el "laissez faire, laissez passer" desde el final de la dictadura tras lo cual, la juventud ha recogido el testigo.

Ni las prácticas habituales de la época del franquismo ni el "laissez faire" son buenos, se debe buscar un punto intermedio de equilibrio y armonía en el que se pueda disfrutar de la libertad sin que esto suponga el declive a una sociedad sin valores.

En resumen y pa' quitar hierro al asunto que parece que me he puesto muy serio:

no a la censura

no a los progres del "laissez faire, laissez passer"

no a la iconografía sexual a la vista de los infantes

sí a la "libertad de expresión" responsable

sí al autocontrol

y sí a las pelis de ninfos al alcance de los adultos, xDDD

- y de los adolescentes...

- Bueno, pero que no se enteren que lo he dicho yo, ¡eh!


P.S.:El ayuntamiento de Madrid no alega las mismas razones que yo, ellos daban otras con lo cuál se libran de ser llamados hipócritas por tener un cartel tal que así por las calles:

El anuncio de Obsession, y que lo digarrrrrrr

... casi na, obviamente no tiene el mismo contenido sexual que el otro cartel, pero para el tema tratado en el post lo seguiría catalogando de descartable en los ambientes que pisen los niños, xD.

P.P.S.: Obligándome en la búsqueda del equilibrio, no puedo acabar el post sin recordar que la Iglesia hizo tanto daño a la sexualidad de muchas personas en el pasado, como lo hace en la actualidad toda la iconografía mencionada en este post. En direcciones opuestas en cada caso.

P.P.P.S.: Cuando el Club Disney era por las tardes, fue en la prehistoria, y creo que lo echaban los domingos...

P.P.P.P.S.: Con la colaboración de ContandoEstrellitas

6 comentarios:

José Javier dijo...

Me parece fenomenal que hayan censurado el cartel. Y lo digo yo, que me declaro abiertamente 'una hormonilla con patas' jiji

Permitidme el silogismo, que expongo de manera un tanto bruta y tal vez pecando de reduccionista: si se permitiera la publicidad de ese tipo de carteles en nuestras ciudades, entonces la televisión podría de igual manera anunciar el trailer de la próxima película de Nacho Vidal.

No creo que quisiéramos que nuestros menores -un altísimo porcentaje con móvil en sus manos, por cierto- pudieran mandar un sms al 6969 con la palabra clave 'te eneseño to el potorro', porque ha visto un anuncio al mediodía mientras veía los dibujos animados.

Aaaainsss... Yo nunca olvidaré mi primer encuentro televisivo con una teta... Aaaainsss, fue la Nochevieja del 88, y solamente contaba con 6 añitos xD Mi abuelo grabó el programa especial de Nochevieja y siempre que iba a su casa (que era bastante) me ponía a aquella lozana jovencita llamada Sabrina. Ahí comprendí el signficado de "dos tetas tiran más que dos carretas"

Che dijo...

Boys Boys Boys, los chicos con las chicas...

¿me puedes explicar para que se sube el sujetador si luego sigue pegando brincos?

Me parece que este vídeo está catalogado como el playback más descarado por la poca sincronización boca-audio, que más tiempo tardaron en enterarse que era playback, en toda la historia de la televisión.

Por cierto, que debería ser: "Boing, Boing, Boing, que se me saltan las titas"

aunque de pequeño recuerdo que era...

boys, boys, boys, Sabrina no tiene metralleta, boys, boys, boys, dispara con las tetas

José Javier dijo...

Neneee, cómo q no hay sincronización? Has visto el par d armónicos q maneja? Son dos funciones trigonométricas de período 'boing boing boing' xDDD

Lu^ dijo...

Diossssssssss! había olvidado a esa mujer (normal, una chica elimina d su mente algo tan vejatorio como a ese cacho d carne pegando saltitos para "lucirse"...y además por aquellos años aún seguía jugand con mi barbie y dando de comer a mis barriguitas...xDDD)
Recuerdo perfectamente que mis padres me tenían terminantemente prohibido ver las "mama chicho", y yo inocente de mi m escondía en mi cuart cn mi hermana, y en un afan por transgredir las normas parentales poniams nuestar tele alli y ns dedicabams a imitar los bailes...Que inocencia la nuestra!!!
Está claro que hemos pasado de un extremo a otro, de la libertad tan anhelada en tiempos anteriores al libertinaje sin base alguna.
Debemos educar a nuestros niños desde la comunicación abierta, pero siempre teniend en cuenta que para un óptimo desarrollo psicosexual y en consecuencia, una normal incursion en el mundo, es necesario no andar anticipandoles etapas con la excusa de querer darles una educación "abierta".
Un niño es un niño, y sin con 3 meses no puede ingerir determinados alimentos porque su organismo aún no los tolera, cúan importante es no "indigestar" su mente con situaciones-imágenes que aún no entiende íntegramente.

Lo que está claro es que vamos sin rumbo a ningun lado, esto es como los farmacos en fase experimental..hasta k no veamos cual es el subproducto de esat generación , no serems conscientes de los estragos que puede causar nuestra dejadez.

Pd. lo siento, me he liao...y casi m sale un comentario mas largo k el post. xDDDDD

diegoj dijo...

Ummm, con esas fotos en la publicidad ya pueden ir las futuras mujeres pensando en la depilación láser :D

Me ha encantado el post. Opino exactamente igual.

Balle dijo...

Voy a actuar de abogado del diablo.
El comentario de Diagoj lo dice todo.
Os equivocáis, el principal problema de la publicidad, el lado más pernicioso para nuestra sociedad, mayores y niños (más los niños por ser más impresionables e influenciables, pero habría que preguntar a Diagoj su edad) no es el contenido sexual, es la presentación de estereotipos perfectos a los que todos debemos aspirar sea como sea. Podría hablar horas de esto pero intentaré no salirme del tema y volver al sexo.
Hace poco vi un capítulo del "enano rojo", esa serie "taaannnn" inocente a los ojos de che.
La recordamos inocente porque no teníamos malicia para pillar los dobles sentidos o los contenidos sexuales implícitos. En el capítulo que vi, uno de los protas se lo montaba con un holograma que era una rubia despampanante. Quedé horrorizada, porque estaba mirando la serie con ojos tiernos e ingenuos como cuando tenía cinco años, sólo que ahora me daba cuenta de lo que estaba viendo en realidad.
Lo que quiero decir es que, por un lado, muchos contenidos sexuales escapan a los menores, no reparan en ellos y, por otro, la sociedad, la publicidad y sobre todo la televisión están tan saturados de escenas de este tipo a cualquier hora del día, que me parece que rasgarse las vestiduras por uno de los anuncios y empeñarse en quitarlo supondrá tan sólo una raya en el agua.
Me preocupan mucho más los anuncios de "Special K", "comodynes" y otros similares.
Por cierto, conectar la proliferación de embarazos prematuros con la saturación de imágenes sexuales es un poco demagógico: primero, no tenemos datos estadísticos de los embarazos en épocas anteriores en los que se escondían, se tapaban con bodas o abortos clandestinos. Segundo, antes que con el abuso de escenas sexuales, creo que tiene que ver con el fin de una censura aplastante del sexo prematrimonial, que es algo que debía superarse aunque tengamos que enfrentarnos a ciertas consecuencias.